El proyecto integra un faldón de panel de aluminio Alcopalme en color Verde K, concebido como elemento de remate y transición volumétrica en fachada. Este sistema no solo aporta una presencia arquitectónica definida, sino que también garantiza alta resistencia a la intemperie, estabilidad de color y bajo mantenimiento, cualidades fundamentales en envolventes expuestas.
Como complemento, se incorporó recubrimiento WPC (Wood Plastic Composite) marca Greenline en tono Nogal, material que fusiona fibras naturales y polímeros de alto desempeño. Esta solución ofrece apariencia cálida tipo madera, excelente comportamiento ante humedad y rayos UV, y mayor durabilidad frente a deformaciones o deterioro prematuro.
La combinación del acabado metálico del aluminio con la textura orgánica del WPC genera un contraste equilibrado entre modernidad y calidez, aportando profundidad visual y una lectura contemporánea del volumen arquitectónico. El resultado es una fachada que articula diseño y desempeño técnico en un mismo lenguaje material.